
- No hables mal de nadie. Decir sólo declaraciones positivas. Solamente palabras bondadosas deben salir de tu boca.
- Niegate a participar en todo que tenga aspecto de maldad. Niegate a participar en chismes, calumnias y otras formas negativas de lo que se esta hablando.
- No racionalizar el discurso destructivo. Excusas como “Pero es cierto” o “Sólo estoy bromeando” o “Puedo decirle a mi cónyuge o mejor amigo cualquier cosa” no hagas eso. Es fácil hablar mal de una persona cuando no esta presente.
- No vea ningún mal. Hable favorablemente de la gente, como quisieras que hablaran de ti.
- Cuidado con hablar mal sin decir una palabra mala. El lenguaje corporal e incluso el habla positiva pueden traer destrucción tremenda.
- Ser humilde, evitar la arrogancia. Éstas serán tus mejores armas contra el discurso o decir algo destructivo.
- Tenga cuidado con la repetición de información. Labios flojos hunden barcos. Incluso la información positiva necesita permiso antes de repetirse.
- La honestidad es realmente la mejor política. Tenga cuidado de decir siempre la verdad, a menos que haga daño a otros, rompa su propia intimidad o publique sus logros.
- Aprenda a decir “Lo siento”. Todos cometemos errores. Si ha hablado mal de alguien, aclárelo inmediatamente.
- Perdona. Si te han hecho daño, déjalo ir

