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Consejos Para El Ministerio De Liberación II PARTE

Consejos Para El Ministerio De Liberación

II PARTE

Comenzaré con los principios:
  1. LA LIBERACION NO SUSTITUYE EL ARREPENTIMIENTO.

El arrepentimiento es asumir  la responsabilidad por quién es y por lo que ha hecho.  Es tratar con el corazón que es la fuente del pecado y la maldad.

Uno es responsable delante de Dios para tratar con su propio corazón.  Una persona con problemas de lascivia puede culpar al diablo, a los demonios, y probablemente hay actividad demoniaca en esas áreas, pero la condición del corazón es lo que Dios determinará en esta situación.

La preparación del ministerio para la liberación se logra al arrepentirse la persona, de esta forma el corazón está preparado para recibir la obra del Espíritu Santo (a través de la obra del arrepentimiento).  No podemos minimizar la necesidad de uno mismo de tratar con su propio corazón en estas áreas.

El hombre es quien le ha dado lugar al diablo, y  él está atado a las cuerdas del pecado, según Proverbios 5: 22, que dice: “Prenderán al impío sus propias iniquidades, y retenido será con las cuerdas de su pecado”. 

Primeramente, se trata con esas cuerdas del pecado, a través del arrepentimiento.  Después del arrepentimiento, se busca a Dios con todo el corazón y si existen ataduras todavía, entonces vendrá la liberación.

El hombre es responsable por lo que escoge, por sus respuestas, por sus pecados.  Si ha abierto la puerta al pecado, tiene que tratarlo, y esto es sólo a través del arrepentimiento.

Una persona inmadura tiende a culpar a otros, pero el arrepentimiento acepta las responsabilidades por sus acciones, decisiones y actitudes.  Es muy importante la responsabilidad personal, donde el individuo trata con el pecado a través del arrepentimiento

  1. LA LIBERACION NO SUSTITUYE LA

AUTO-DISCIPLINA

Muchas veces uno quiere echar fuera el “demonio de sueño”, el “demonio de juego” si los niños están molestando, el “demonio de gula”, pero todo esto ocurre por falta de autodisciplina.

Un hábito sin control de cómo comer correctamente, en la rutina diaria, como la hora de dormir y despertar, todos los problemas en estas áreas vienen por falta de disciplina.

Dar rienda suelta a cualquier deseo es el camino de la carne, y la disciplina y el orden es el camino del espíritu.

Cuando existe un deterioro en el orden  y la disciplina personal, entonces se encontrará que la vida espiritual de la persona también está en deterioro.  Definitivamente, da lugar al diablo.

Definitivamente es necesario tratar con esto, pero desde el punto de vista de que el individuo sea responsable y enfrente sus problemas.  Si está comiendo demasiado, tiene que comer menos, sea disciplinado en esta área.

No digo que no haya raíces básicas por las que uno esté con gula, existen, sino que la disciplina tiene que ser aprendida, pues no vendrá automáticamente, sino con esfuerzo y trabajo de su parte.

Si su vida no tiene orden y disciplina, esta es una puerta abierta para la confusión y para las obras del enemigo.  La liberación no le dará autodisciplina, esta debe ser aprendida, y después traerá orden a su vida

En mi propia vida he visto como el diablo ha querido empujarme a un punto de desorden y he tenido que luchar contra eso.  Tengo que mantener orden en mi vida personal, aún en el ministerio puedo salir fuera de orden si no estoy en control.

He encontrado que es fácil que la opresión entre o que el diablo ataque en esa área.  Yo soy el responsable de mantener orden y control en mi vida, a veces hay que clamar al Señor preguntando ¿Qué debo hacer? cuando todo está fuera de control.

¿Cómo es que lo puedo poner otra vez en orden?  Entonces El me muestra un plan o patrón para poder ordenarlo de nuevo, y digo, “gracias Señor”, pero cada uno es responsable por hacerlo.

La autodisciplina y orden son necesarios para mantener un nivel espiritual óptimo en el caminar con Dios y aún en la vida personal.

El diablo hace la mayor parte de su obra a través del  desorden, y la mayoría de las personas que tienen problemas es porque viven una vida desordenada.

No porque haya echado fuera un demonio o tratado con algún aspecto de liberación quiere decir que habrá orden inmediatamente en su vida, eso es algo que usted tiene que hacer, tiene que traer orden a la forma como vive, a su vida espiritual, y todo esto se logra a través de la autodisciplina.

Ya se habrá dado cuenta que el ministerio de liberación no es un sustituto para la autodisciplina.

  1. LA LIBERACION NO SUSTITUYE LA CRUCIFIXION DE LA CARNE

Muchas personas tratan o quisieran tratar con el problema de la carne como si fuera un demonio. Si se pudiera echar fuera la carne, sería fantástico, pero no es tan fácil y no sucede de esta manera, uno no puede crucificar los demonios y echar fuera la carne.

Tenemos que tratar con la carne como carne, con los demonios como demonios, y los dos son diferentes.  Hay una manera de tratar con la carne y otra de tratar con los espíritus y opresiones demoniacas.

Tratamos con la carne crucificándola.  A muchos de nosotros no nos gusta morir, y salimos huyendo de los dolores de la muerte.

Tenemos que conocer que la muerte de la cruz, la cruz de Cristo, Su muerte debe ser nuestra muerte, y debemos experimentar la victoria sobre la carne a través de nuestra unión con El en su muerte, según Romanos capítulo 6.

Hay una forma con la cual se trata a la carne: sujetándola. Mientras exista una raíz dentro de la persona, la carne será el jefe.  La persona debe comenzar a caminar en obediencia y sujeción,  tratar con la actitud del corazón y ver si hay rebelión en él.

Debe experimentar la inmersión en la muerte y sujeción total a Cristo, para que el poder de la carne sea quebrantado en su vida.  Si hay algún área en su vida en la cual tenga problemas por el pecado, debe saber que la gracia de Dios obrará en esta mientras que haya arrepentimiento; sólo siendo así la gracia de Dios obrará.

Infinidad de veces las personas vienen a consejería buscando ayuda, ya que están participando en algún pecado, al orar por ellos, no experimentan la libertad que necesitan.  Requieren de profundizarse más en el arrepentimiento, pues la obra del arrepentimiento no se ha hecho totalmente.

Cuando ellos llegan al punto de odiar el pecado, entonces tendrán la gracia para dejarlo y liberarse de él.

Al aconsejar a muchos cristianos que han usado el cuerpo como instrumento de impurezas, he encontrado que en el área de la carne muchos tienen todavía problemas con sus pensamientos, o participan aún en hábitos sensuales de lascivia; otros experimentan recuerdos del pasado y sufren de culpabilidad y condenación.

Una cosa que ayuda en este caso, es hacer que la persona levante sus manos y presente su cuerpo en sacrificio vivo a Dios conforme a Romanos 12: 1, que dice: “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional”. 

La Escritura dice en el libro de Levítico, que todo lo que tocaba el altar se hacía santo, así, en el libro de Romanos dice, que ponga su cuerpo sobre el altar como un holocausto, para que el fuego de Dios pueda consumirlo, quemarlo.

He visto a personas experimentar liberaciones preciosas con sólo presentar su cuerpo como sacrificio vivo, y el fuego del altar comenzar a consumir esos pensamientos sucios de lascivia e inmundicia, que han morado en ese cuerpo.

Dios quiere que seamos vasijas santas, cuerpos y mentes limpias.  No hay razón por la cual debemos estar atormentados con pensamientos sensuales en este templo.  Hay victoria y victoria total.

Creo que podemos vivir en victoria y esta vasija puede ser un cuerpo limpio, con honor.  Alabado sea Dios. Entonces, tenemos que tratar con la carne y cualquier presencia demoniaca o poder que pretenda atarnos.

La muerte o la cruz, es la solución para la carne, permitir a la carne experimentar la muerte de la cruz igual que a cualquier otra cosa que nos quiera mantener en esclavitud.

NOTA: Esta enseñanza es parte de mi segundo libro “LAS RAÍCES QUE ATAN”.  Si estas interesado(a) en profundizar tus estudios más en este tema puedes adquirir el libro en www.jimmycoleman.org y llegará el material en formato PDF a tu correo electrónico. Manténganse bendecidos.

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